Los sistemas convencionales se enfrentan a desafíos con el asentamiento inestable de lodos y un alto mantenimiento.
- Mejora del bio-tratamiento: los portadores de biofilms en suspensión (concentración de lodo 30-40 g/l) estimulan la degradación orgánica y la nitrificación.
- Filtración de precisión: las membranas MBR recubiertas con grafeno o Mitsubishi Chemical garantizan una SS cercana a cero y una turbidez ultrabaja.
- Diseño modular: tanques prefabricados de acero/FRP (5 ∼10 mm de grosor) para instalación sobre el suelo o bajo tierra.